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jueves, 10 de abril de 2014

El Pinsapar I. Definición del medio físico.

De manera general podemos definir el pinsapar como un bosque en el que el pinsapo es el árbol dominante, pudiendo ser el único tipo de árbol o compartiendo espacio con otros árboles, especialmente caducos, en función de las condiciones ambientales.

Pueden identificarse dos tipos de pinsapar, el que crece sobre materiales de naturaleza calcárea y el que crece sobre materiales serpentinícolas y esquistosos (Plutón peridotítico de la Serranía de Ronda, unidad alpujárride de Los Reales).

El pinsapo es una especie muy especialista, que habita en un área muy limitada, definida por un estrecho rango de temperatura y de precipitación, aunque no de altura. Aparecen pinsapos desde los 500 hasta los casi 2.000 metros de altura.

El pinsapo es uno de los abetos mediterráneos que quedaron recluidos a hábitats muy específicos después de la última glaciación. Podemos considerarlo como un árbol alpino adaptado al clima mediterráneo, por lo tanto, un árbol especialista de alta montaña, en un clima pobremente representado que podemos denominar como clima mediterráneo de alta montaña, húmedo o hiperhúmedo. Bioclimáticamente ocupa dos pisos, el mesomediterráneo y el supramediterráneo. También aparece de forma aislada, sin llegar a formar bosques espesos, en el piso oromediterráneo (1.700 hasta la cumbre del Torrecilla a 1.919m).

El clima mediterráneo, pertenezca al tipo que sea, se caracteriza por dos fenómenos esenciales: la época de mayor calor coincide con la de menor precipitación, y las lluvias se concentran en pocos días, con un marcado coeficiente de torrencialidad. Esto condiciona de manera determinante la vegetación, ya que debe adaptarse a un periodo de elevada temperatura y elevada sequedad, por tanto, la vegetación desarrolla estrategias de lucha contra el estrés hídrico. Por otro lado, la zona en la que habita el pinsapo climatológicamente es muy peculiar debido a la influencia del Estrecho de Gibraltar que somete a la zona a un peculiar régimen de vientos, determinantes en la llegada de humedad a las cumbres, que alcanzan una cantidad de precipitaciones muy superiores a las zonas bajas. El viento es también un actor erosivo, capaz de arrastrar suelos fértiles, especialmente en las cumbres, donde llega a soplar con una elevada fuerza, y moldea a la vegetación haciéndola crecer rastrera y con caprichosas formas

Los vientos dominantes en invierno son de poniente, que traen humedad desde el Atlántico, y en verano son de levante, que llevan humedad del Mediterráneo hasta las cumbres por las noches. Esta humedad es fundamental para mantener las comunidades vegetales durante los meses estivales.

La torrencialidad de las lluvias juega un papel decisivo en cuanto a los procesos erosivos. Al final del verano se produce, de manera esporádica, el fenómeno de la gota fría, resultado de una elevada evaporación en el mediterráneo cuyas aguas aún continúan calientes, que se encuentra con una acumulación de aire frío en capas más altas de la atmósfera, generándose tormentas virulentas que descargan una elevada precipitación en un corto periodo de tiempo. Las lluvias se concentran en los meses de noviembre hasta abril principalmente, y tradicionalmente los meses más lluviosos son los de diciembre a febrero. Las nevadas más abundantes suelen ocurrir desde finales de enero hasta finales de febrero.

Las heladas nocturnas son frecuentes en los meses de invierno aunque raramente son severas. Generalmente no superan los -10ºC.

Podemos diferenciar tres poblaciones esenciales de pinsapos:




a)      Sierra de las Nieves y colindantes. Materiales mayoritariamente calcáreos: calizas y dolomías.
b)      Sierra Bermeja. Materiales metamórficos, formados por rocas ultrabásicas (serpentinas) y esquistos y gneises.
c)       Sierra de Grazalema. Materiales calcáreos.

Los pinsapares de Nieves y Grazalema son equivalentes y se diferencian sólo en que en Nieves las cumbres son más altas, por lo tanto las condiciones climáticas permiten el desarrollo de una mayor diversidad de ecosistemas.

En Sierra Bermeja las condiciones son muy diferentes debido a los materiales geológicos. Las rocas ultrabásicas presentan elevadas concentraciones de metales pesados que limitan el desarrollo de comunidades vegetales climáticas, como encinas, alcornoques y quejigos, y favorecen las comunidades de coníferas, mejor adaptadas a elevadas concentraciones de metales en el suelo. Sobre las peridotitas y serpentinitas se desarrolla una flora muy rica en endemismos.

Algo parecido ocurre con las dolomías, que generan suelos con elevadas concentraciones de magnesio, que dificultan en establecimiento de determinadas comunidades vegetales y son el germen de una gran cantidad de endemismos botánicos. En la Sierra de las Nieves las dolomías se someten a un intenso lavado por las elevadas lluvias que favorecen la desaparición de los carbonatos y la reconcentración del magnesio.

En el entorno de Sierra de las Nieves, pueden identificarse tres tipos de pinsapar:

a)      Pinsapar de solanas, sobre calizas y dolomías. Mezclado con pinos, encinas y coscojas.
b)      Pinsapar de umbrías. Mezclado con encinas y quejigos sobre suelos calizos y mezclado con alcornoques, quejigos y caducifolias sobre suelos dolomíticos (acidificación de las dolomías por lavado de los carbonatos). En estas condiciones es donde se concentran la mayoría de los pinsapares puros.
c)       Pinsapar sobre suelos con escasa capacidad de retención de agua (xerófitos).



En la próxima entrada os hablo del medio biológico y de las comunidades vegetales.

martes, 1 de abril de 2014

Senderismo en Juanar II: Comunidades vegetales de Sierra Blanca y Sierra de Mijas.

En la entrada anterior os hablé sobre los materiales más representativos de la Unidad de Blanca y de la de Los Reales, ambas del alpujárride. En esta entrada voy a especificar un poco más sobre los materiales que aparecen en la zona de Junar y circundantes, Sierra de Mijas y Real.

En la zona de Juanar (vertiente norte de Sierra Blanca) los materiales que aparecen son:

-Mármoles azules fajeados: la mayor parte de los afloramientos y los riscos.
-Mármoles dolomíticos sacaroides: zona de la cruz y parte de los pinares de reforestación.
-Cuarcitas y gneises.

Por lo tanto aparecen tres tipos de litologías que van a conferir cualidades diferentes al suelo:

-2 litologías calcáreas, los mármoles azules y los dolomíticos sacaroides, que van a  ser también diferentes en función de las lluvias.

-Los gneises y cuarcitas, que van a conformar suelos ácidos y con ello van a determinar las comunidades vegetales.

Algo parecido ocurre en la Sierra de Mijas. Encontramos en la cara norte materiales terciarios: molasas, margas y arcillas, que forman suelos bien estructurados y de naturaleza más o menos neutra, en función de la aparición o no de piedemonte con costras calcáreas. Esta zona por lo general está cultivada prácticamente en su totalidad por aguacates y olivar. En Sierra de Mijas los afloramientos de materiales esquistosos quedan relegados a zonas altas muy escarpadas, siendo la inmensa mayoría de la sierra marmórea: mármoles blancos y azules, tableados o no, y los mármoles sacaroideos (explotados). Aparecen travertinos bajo los centros urbnanos de Alhaurín el Grande y Churriana. En la cara sur se suceden materiales maláguides arenosos, arcillosos, esquistosos y calcáreos. La zona oeste (Sierra Parda de Ojén y Sierra Alpujata) está ocupada por materiales ácidos con alto grado de metamorfismo (gnesises) y por las serpentinas, ambos rodeados por una orla de mármoles dolomíticos.

La complejidad geológica de la zona, como se puede ver, es elevada. A esto hay que sumarle una complejidad climática también muy considerable. En la zona hay tres dominios climáticos por así llamarlos. Desde Marbella hacia el oeste reina el clima mediterráneo húmedo (atlantizado) lo que tiene su reflejo en las comunidades vegetales, que son de influencia gaditano-onubense. En la zona que va desde Marbella hacia este domina el clima mediterráneo seco o semi húmedo, en función de la influencia marítima. En la zona norte tenemos un clima mediterráneo muy influenciado por la altura en cuanto al régimen de precipitaciones.

Sierra Blanca, Sierra de Mijas y Sierra Alpujata se disponen de forma paralela al Mediterráneo, de forma que canalizan los vientos de poniente en invierno y de levante en verano, desencadenando una precipitación ostensiblemente mayor que en las zonas más bajas. Este efecto es también muy acusado entre las caras norte y sur de la Sierra de Mijas. De manera que además de en función de la geología, también se diferencian las comunidades vegetales en función del clima.

Como ejemplo sirva que en las cumbres de Sierra de Mijas la precipitación es del doble que en Cártama, en el valle, a menos de 15km en línea recta. La precipitación en el vale de Juanar supera en los años lluviosos los 1.000cc por metro cuadrado. En las cumbres de Sierra de las Nieves se alcanzan los 1.500.

Por lo tanto de manera muy general podemos diferenciar las siguientes comunidades vegetales:

Alcornocal termófilo: bosque de alcornoques, madroños, mirtos y coscojas, más o menos espeso en función de las pendientes y la presión humana.

Alcornocal húmedo: alcornoques más o menos espesos o adehesados, acompañados en las zonas más altas de pinsapos, o desplazados por cultivo de castaños (y cerezos).

Encinar dolomítico: Encinas acompañadas por pinsapos en las zonas más altas, frescas y húmedas. Más bien propio de la Sierra de las Nieves.

Encinar calizo: Encinas acompañadas de quejigos (q. faginea) en zonas más altas o directamente sustituida. El quejigal como tal es bastante escaso. Muy degradado por incendios y explotación, de manera que por lo general aparece sustituido por pinos de reforestación.

Quejigal: El quejigal aparece en zonas más altas que el alcornocal y el encinar. Requiere de suelos profundos y de cierto grado de humedad. La especie de quejigo de la zona es el Quercus faginea, que en zonas más altas, como en Sierra de las Nieves, Real, crece acompañado de caducifolias y espinos, como Acer monspessulanum y A. granatense. también crece acompañado de pinsapos. Este bosque mayoritariamente aparece dentro del PN Sierra de las Nieves, junto con los Mostajos (Sorbus aria).

Robledal: Bosque de Quercus pyrenaica (melojo).  Muy escaso y muy degradado. Relegado más bien a la zona oeste de la Serranía de Ronda y a zonas abruptas del norte de Istán. Antaño debió ser mucho más abundante en toda la zona, incluida la Sierra de las Nieves.

Enebral-Sabinar. En esta zona no aparecen los sabinares rastreros típicos de las tierras altas de Las Nieves. Aquí sabinas y enebros ocupan zonas de encinar degradadas o zonas altas de elevada pendiente, riscos, grietas de la roca… Forman un prebosque de encinas y alcornoques, en compañía de acebuches, algarrobos y madroños.

Pinar autóctono: Asociado a los suelos peridotíticos-serpentinícolas y también a los dolomíticos que sufren intensos procesos de lavado por alta precipitación. Pinus pinaster y coscojas (Quercus coccifera).

Pinar-sabinar sobre suelos arenosos de Pinus halepensis. El pino carrasco está presente especialmente asociado a repoblaciones, pero forma una comunidad específica sobre suelos arenosos, más bien asociados a materiales del Aljibe, que quedan fuera de esta zona.

Como nota final destacar que el pinsapar prácticamente ha desaparecido en toda esta zona, quedando relegado a Sierra de las Nieves y Sierra Bermeja, pero al igual que las comunidades de quejigos y robles, así como otras específicas de bosque de galería (Río Verde) estarían presentes de no ser por la mano humana. En la zona de juanar se está haciendo una reforestación de pinsapos muy interesante. La Sierra de Mijas sufre una gran presión urbanística que ha relegado los bosques incluso una vez reforestados, a las zonas más elevadas. Aquí el quejigal ha desaparecido. En las zonas más altas se recupera a duras penas el encinar, mientras que en las más bajas los clareos de pinares de repoblación dejan asomarse a un prebosque de encinas.

Este escrito no pretende tener valor científico y seguramente caiga en graves errores. La única pretensión es hacer recapacitar a quienes lo lean sobre la enorme riqueza ambiental que encierran las sierras litorales malagueñas, determinadas por una geología muy compleja, así como una gran profusión climática. Toda esta singularidad escapa de figuras de protección, algo realmente incomprensible.


Blanca, Alpujata, Real y Mijas son las hermanas “pobres” de Sierra de las Nieves, pero no merecen que se descuide su singularidad.

martes, 25 de marzo de 2014

Desde el Peñón de los Enamorados al Pilar de Tolox. Senderismo Sierra de las Nieves.

En la zona del Peñón de los Enamorados confluyen tres rutas:
1.       Puerto del Saucillo-Torrecilla. Una ruta de pequeño recorrido, de 10km aproximadamente (balizas marcadas con amarillo y blanco).

2.       Quejigares-Torrecilla. Una ruta local, de unos 7-8km, marcada con balizas blancas y verdes.

La parte del recorrido que comparten estas dos rutas se marca con balizas amarillas, verdes y blancas.

3.       Caucón-Peñón de Los Enamorados. Esta ruta está muy mal marcada y no está homologada por la FAM, se marca con balizas de madera sin distintivo de color y en algunas zonas por los hitos de piedra dejados por los senderistas. Esta ruta puede llevar a confusión. En la ruta que va desde saucillo a Torrecilla encontraremos un cartel de final de sendero. Este cartel indica el cruce entre la ruta que viene desde Caucón y la que va al Saucillo. Este punto se encuentra aproximadamente a 1km del Peñón de los Enamorados.

El Peñón de los enamorados es una atalaya rocosa, calcárea, que se levanta hasta los 1.800 metros aproximadamente, en una especie de meseta pedregosa, de naturaleza calcárea y de brechas (también calcárea mayoritariamente) a tramos. El paisaje que se nos presenta es agreste, con una altura de unos 1.700 metros.

La acumulación de suelo se encuentra con 4 factores limitantes: el viento, las abundantes lluvias con un marcado régimen de torrencialidad, las pendientes elevadas y las cañadas, y la escasa cobertura vegetal.

El paisaje antaño debió ser algo diferente. Seguramente el bosque de quejigos fue más espeso, especialmente en zonas más resguardadas, pero el pastoreo y la explotación maderera lo han terminado de configurar como lo vemos en la actualidad.

A esta altura los árboles se desarrollan con dificultad. Los pinsapos aparecen de forma salpicada, generalmente aislados o en pequeñas manchas de unos pocos ejemplares. El quejigo de montaña forma poblaciones más numerosas allá donde encuentra suelo para sustentarse. Lo mismo ocurre con los mostajos. La vegetación dominante es arbustiva y rastrera, destacan la sabina rastrera y el enebro rastrero.

Los suelos son pobres en nutrientes y tienen una escasa capacidad de retención de agua, debido a su elevada porosidad. Las raíces buscan zonas profundas en busca de la humedad. En la zona del Pilar de Tolox se produce contacto entre calizas y esquistos, lo que deja los freáticos cerca de la superficie, quizás pueda ser esta la explicación al mostajal que frente a este paraje aparece.

En las inmediaciones de esta ruta, que es doble (Saucillo-Torrecilla y Quejigares-Torrecilla) aparecen varias cuevas y simas. Mucha precaución especialmente con las simas, que son muy profundas y si no se dispone de material adecuado ni de la forma física requerida, no deben ser visitadas.

Las vistas desde esta zona son espectaculares. Se deivisa El Estrecho de Gibraltar, toda la Serranía de Ronda y las fronteras oeste y norte de la provincia de Málaga.

La singularidad del paisaje es elevada. Tenemos que ser conscientes de que lo que aparece ante nosotros puede verse en muy pocos lugares del mundo, pero si además le sumamos la singularidad vegetal, tened por seguro que en ninguna otra parte del mundo vamos a encontrar un paisaje como este. Aquí nos encontramos con el techo en altura del pinsapo y con las poblaciones endémicas del quejigo de montaña (Quercus alpestris). El matorral rastrero y espinoso que lo acompaña también tiene un gran valor (en futuras entradas lo intentaré describir).

Cuando visitéis esta zona extremad las precauciones. Sed cuidadosos con dejar residuos, que ya es frecuente encontrar restos de envoltorios, papel de aluminio, latas, pañuelos, toallitas… a lo largo del sendero. Me parece una falta de civismo tremenda y una irresponsabilidad monumental.

En futuras entradas os hablaré sobre el pinsapar de la Yedra y el de Las Ánimas, así como la ruta de ascenso desde el área recreativa de Los Quejigares al Peñón de los Enamorados.

 
quejigos y sabinas rastreras

quejigos y matorral almohadillado

quejigo

sabina rastrera

pinsapos aislados entre quejigos

muy cerca del pilar de Tolox. Cumbre del Torrecilla


Mostajos y Alcazaba

Alcazaba

Matorral espinoso

matorral espinoso

Vistas del Estrecho


Vistas del Valle del Genal y Sierra Blanca

Peñon de los Enamorados

Paisaje desde Enamorados

viernes, 14 de marzo de 2014

Itinerarios de ascenso al pico Torrecilla.

Itinerarios de ascenso al pico Torrecilla.




El pico Torrecilla se encuentra en el término municipal de Tolox, en la provincia de Málaga. Tiene una altura de 1.919m y es el segundo pico más alto de la provincia de Málaga, tras La Maroma.

Para subir al Torrecilla las principales vías salen desde Tolox, Ronda y Yunquera:

-Yunquera: Mirador del Puerto del Saucillo y mirador de Caucón (Luis Ceballos).
-Tolox: Puerto Coronas.
-Ronda: Los Quejigales.

En sucesivas entradas os describiré las diferentes rutas y alguna más minoritaria que estas cuatro.

Las cuatro rutas son muy interesantes, aunque hay que diferenciarlas en cuanto a longitud, dificultad y paisaje.

La ruta más sencilla es la que sale desde el puerto del Saucillo, en Yunquera, que aunque es un poco más larga que la que sale desde Los Quejigales, en Ronda, presenta mayores desniveles. El ascenso desde el puerto del saucillo es un poco más suave y hace la ruta más llevadera, aunque la caminata tenga un par de kilómetros menos en cada sentido.

Las rutas que salen desde Puerto Coronas, en Tolox, atraviesan zonas de gran belleza y valor ecológico, pero son las que requieren mayor esfuerzo. Estas rutas serán tratadas en sucesivas entradas, porque resultan muy interesantes y no tan masificadas como las que suben desde Yunquera y Ronda.

La ruta que sale desde el mirador de Caucón es mi favorita por el paisaje. Se atraviesan zonas de gran belleza. Es un sendero duro y largo, entre 12 y 13 kilómetros en cada sentido y supera un desnivel de 800m aproximadamente. Es una ruta además que enlaza con otras de manera que ofrece varias posibilidades de ascenso.