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martes, 15 de abril de 2014

El Pinsapar II: pinsapares mesomediterráneos. RESUMEN

El piso mesomediterráneo se dispone de media entre los 1.000 y 1.500 m. El óptimo del pinsapar se dispone entre los 1.400 y 1.600 metros (tránsito del meso al supramediterráneo) en umbría.

En el piso mesomediterráneo los pinsapos forman masas puras solo en zonas de umbría. En zonas de solana dejan paso a encinas y en zonas de umbría donde la precipitación supera los 800mm por año, se acompañan de quejigos (Q faginea).

También aparece un pinsapar edafoxerófito (no puro), acompañado de matorral esclerófito, sobre suelos básicos (dolomías) y peridotíticos (básicos en Nieves y serpentinícola en Bermeja).

Son frecuentes los pinsapares mixtos, donde los pinsapos aparecen acompañados por diversos tipos de árboles:

-Pinos y encinas: solanas y zonas más secas.
-Quejigos: zonas más frescas y donde la precipitación supera los 800mm año.
-Alcornoque: suelos ácidos (esquistos, gneises) o básicos sometidos a procesos de lavado intensos o en serpentinas.
-Arces, tejos y mostajos, sobre suelos básicos y zonas altas, con intensa precipitación y preferentemente bien resguardadas. Aparecen especialmente en zonas con suelos desarrollados y más cerca del piso supramediterráneo que del termomediterráneo.

Podemos afirmar que en estas condiciones los bosques dominates son de encinas y pinsapos, y que las encinas retroceden frente a los quejigos en zonas umbrías y con mayor precipitación. El estadío degradado se acompaña de majuelo (frecentemente parasitado por muérdago), coscoja, jaras, enebro, madroño, cornicabra, lentisco, adelfilla, endrino, rosal silvestre, escobones, olivillas..

Aparecen también pino carrasco y negral (resinero). Estos pinares son dominantes sólo sobre peridotitas, donde sí llegan a formar un bosque verdadero en solana (autóctono). Sobre suelos carbonatados no llegan a formar poblaciones dominantes a menos que sean resultado de reforestaciones.

En zonas con poco suelo y roquedos, aparecen las sabinas.

En las siguientes imágenes se observan como los pinos desaparecen a partir de cierta altura, dando paso al pinsapar donde el pinsapo es la especie dominante. La mayoría de estos pinos provienen de reforestaciones, aunque en determinadas condiciones, como se describe, pueden considerarse autóctonas.


Camino de subida hacia el aparcamiento del puerto del saucillo. Hasta los 1.100 metros aprox. los pinos se mezclan con los pinsapos. A partir de ahí ya dominan los pinsapos, que se mezclan con encinas y enebros hasta llegar a ser la especie dominante.

Pinsapos entremezclados con pinos en zonas bajas. En las cumbres el pinsapo es la especie dominante, y donde el suelo es escaso, vuelven a aparecer los enebros. Puerto del cuco.

Pinares de reforestación en el entorno de la Fuensanta, hacia El Burgo. En las cumbres se observa el pinsapar, en la cara norte/oeste del cerro del cuco o cerca de él.

En las solanas el proceso de recuperación del pinsapar es lento. Aquí se ven pinares de reforestación con sotobosque xerófito. Solo en las cumbres los pinsapos encuentran condiciones de humedad suficientes para implantarse. Conforme el suelo se desarrolle y las encinas puedan ir implantándose, los pinsapos podrán implantarse aunque sin formar una masa forestal dominante.


En zonas bajas los enebrales, un estadío degradado del pinsapar ocupan las zonas de pinsapar degradado, así como los huecos que dejan los pinsapos sin ocupar, bien por escasez de suelo o por caída o muerte de ejemplares de pinsapo.
En las zonas de umbría, que reciben menos radiación solar, el pinsapar se vuelve muy espeso. Subida al puerto de la Perra.
Desde la solana del sendero de caucón puiede apreciarse perfectamente la diferencia entre el pinsapar en solana y en umbría. En solana los pinsapos no dominan, aparecen mezclados con pinos, encinas, coscojas, enebros... Mientras que en la vertiente opuesta de la cañada, donde el solo no es tan fuerte y la humedad del suelo se conserva mejor, el pinsapar es espeso y dominante, en dos paisajes separados por poco más de 200 metros en línea recta y a la misma altura.

A continuación se muestran imágenes representativas del bosque mixto de pinsapos y caducifolias, con algún pino negral. Están las tres tomadas en el sendero que baja desde el tajo de la casina hacia caucón, por el fondo del barranco. También pueden verse en las cañadas de la fuensanta y en otros lugares resguardados de la sierra de las nieves o zonas de istán, tolox y los reales.



En cuanto veamos aparecer el matorral almohadillado y los quejigos de montaña empiecen a vislumbrarse, estaremos abandonando el piso mesomediterráneo y adentrándonos en el supramediterráneo, de manera que ya el pinsapar empieza a encontrarse con un clima que no le es del todo propicio y se aclara. Cuanto mayor es la altura los pinsapos crecen más aislados. El piso supramedieterráneo será tratado en siguientes entradas.

Tramo final de la cañada de las carnicerías, en la vertiente que recorre el sendero de caucón.


jueves, 10 de abril de 2014

El Pinsapar I. Definición del medio físico.

De manera general podemos definir el pinsapar como un bosque en el que el pinsapo es el árbol dominante, pudiendo ser el único tipo de árbol o compartiendo espacio con otros árboles, especialmente caducos, en función de las condiciones ambientales.

Pueden identificarse dos tipos de pinsapar, el que crece sobre materiales de naturaleza calcárea y el que crece sobre materiales serpentinícolas y esquistosos (Plutón peridotítico de la Serranía de Ronda, unidad alpujárride de Los Reales).

El pinsapo es una especie muy especialista, que habita en un área muy limitada, definida por un estrecho rango de temperatura y de precipitación, aunque no de altura. Aparecen pinsapos desde los 500 hasta los casi 2.000 metros de altura.

El pinsapo es uno de los abetos mediterráneos que quedaron recluidos a hábitats muy específicos después de la última glaciación. Podemos considerarlo como un árbol alpino adaptado al clima mediterráneo, por lo tanto, un árbol especialista de alta montaña, en un clima pobremente representado que podemos denominar como clima mediterráneo de alta montaña, húmedo o hiperhúmedo. Bioclimáticamente ocupa dos pisos, el mesomediterráneo y el supramediterráneo. También aparece de forma aislada, sin llegar a formar bosques espesos, en el piso oromediterráneo (1.700 hasta la cumbre del Torrecilla a 1.919m).

El clima mediterráneo, pertenezca al tipo que sea, se caracteriza por dos fenómenos esenciales: la época de mayor calor coincide con la de menor precipitación, y las lluvias se concentran en pocos días, con un marcado coeficiente de torrencialidad. Esto condiciona de manera determinante la vegetación, ya que debe adaptarse a un periodo de elevada temperatura y elevada sequedad, por tanto, la vegetación desarrolla estrategias de lucha contra el estrés hídrico. Por otro lado, la zona en la que habita el pinsapo climatológicamente es muy peculiar debido a la influencia del Estrecho de Gibraltar que somete a la zona a un peculiar régimen de vientos, determinantes en la llegada de humedad a las cumbres, que alcanzan una cantidad de precipitaciones muy superiores a las zonas bajas. El viento es también un actor erosivo, capaz de arrastrar suelos fértiles, especialmente en las cumbres, donde llega a soplar con una elevada fuerza, y moldea a la vegetación haciéndola crecer rastrera y con caprichosas formas

Los vientos dominantes en invierno son de poniente, que traen humedad desde el Atlántico, y en verano son de levante, que llevan humedad del Mediterráneo hasta las cumbres por las noches. Esta humedad es fundamental para mantener las comunidades vegetales durante los meses estivales.

La torrencialidad de las lluvias juega un papel decisivo en cuanto a los procesos erosivos. Al final del verano se produce, de manera esporádica, el fenómeno de la gota fría, resultado de una elevada evaporación en el mediterráneo cuyas aguas aún continúan calientes, que se encuentra con una acumulación de aire frío en capas más altas de la atmósfera, generándose tormentas virulentas que descargan una elevada precipitación en un corto periodo de tiempo. Las lluvias se concentran en los meses de noviembre hasta abril principalmente, y tradicionalmente los meses más lluviosos son los de diciembre a febrero. Las nevadas más abundantes suelen ocurrir desde finales de enero hasta finales de febrero.

Las heladas nocturnas son frecuentes en los meses de invierno aunque raramente son severas. Generalmente no superan los -10ºC.

Podemos diferenciar tres poblaciones esenciales de pinsapos:




a)      Sierra de las Nieves y colindantes. Materiales mayoritariamente calcáreos: calizas y dolomías.
b)      Sierra Bermeja. Materiales metamórficos, formados por rocas ultrabásicas (serpentinas) y esquistos y gneises.
c)       Sierra de Grazalema. Materiales calcáreos.

Los pinsapares de Nieves y Grazalema son equivalentes y se diferencian sólo en que en Nieves las cumbres son más altas, por lo tanto las condiciones climáticas permiten el desarrollo de una mayor diversidad de ecosistemas.

En Sierra Bermeja las condiciones son muy diferentes debido a los materiales geológicos. Las rocas ultrabásicas presentan elevadas concentraciones de metales pesados que limitan el desarrollo de comunidades vegetales climáticas, como encinas, alcornoques y quejigos, y favorecen las comunidades de coníferas, mejor adaptadas a elevadas concentraciones de metales en el suelo. Sobre las peridotitas y serpentinitas se desarrolla una flora muy rica en endemismos.

Algo parecido ocurre con las dolomías, que generan suelos con elevadas concentraciones de magnesio, que dificultan en establecimiento de determinadas comunidades vegetales y son el germen de una gran cantidad de endemismos botánicos. En la Sierra de las Nieves las dolomías se someten a un intenso lavado por las elevadas lluvias que favorecen la desaparición de los carbonatos y la reconcentración del magnesio.

En el entorno de Sierra de las Nieves, pueden identificarse tres tipos de pinsapar:

a)      Pinsapar de solanas, sobre calizas y dolomías. Mezclado con pinos, encinas y coscojas.
b)      Pinsapar de umbrías. Mezclado con encinas y quejigos sobre suelos calizos y mezclado con alcornoques, quejigos y caducifolias sobre suelos dolomíticos (acidificación de las dolomías por lavado de los carbonatos). En estas condiciones es donde se concentran la mayoría de los pinsapares puros.
c)       Pinsapar sobre suelos con escasa capacidad de retención de agua (xerófitos).



En la próxima entrada os hablo del medio biológico y de las comunidades vegetales.

sábado, 15 de marzo de 2014

Itinerarios de subida al Torrecilla: Pto del Saucillo-Peñón de los Enamorados

Itinerarios de subida al Torrecilla: Pto del Saucillo-Peñón de los Enamorados.

Geológicamente la zona la Sierra de las nieves y las circundantes (del Pinar, de Tolox, Blanquilla) es muy compleja. A continuación os presento un resumen de los materiales que se pueden encontrar en el ascenso hacia Enamorados. Os recuerdo que la complejidad geológica es enorme, que se suceden campos de fallas, cabalgamientos y enormes pliegues, y que los materiales se suceden de forma bastante caótica, pero los principales afloramientos que he podido reconocer en riscos y salientes ascendiendo se pueden resumir como a continuación os cuento.

La localidad de Yunquera se sitúa sobre materiales del complejo Alpujárride, en concreto de la unidad de Yunquera. Los materiales paleozóicos gneises, micaesquistos con feldespatos y los más abundantes mármoles dolomíticos. Los materiales del trias son calcáreos y esquistosos. Del terciario aparece la brecha del Jarro, ampliamente representada en el pico del mismo nombre.

La mayor parte del camino de subida desde el mirador del puerto del saucillo atraviese por materiales del complejo dorsaliano, eminentemente calcáreos, que van desde el trias hasta el jurásico. Destacan los materiales dolomíticos y las calizas, generalmente poco metamorfizadas.

El peñón de los Enamorados marca el paso desde el complejo Dorsaliano hacia el complejo Penibético, ampliamente representado por margocalizas blancas y rojas con edades del cretácico superior al paleógeno. Cabe también destacar por esta zona los materiales de la brecha de la Nava, pertenecientes al complejo dorsaliano, que aparecen entre Enamorados y peñón de Ronda.

En cuanto a la vegetación podemos distinguir tres zonas, una primera de pinsapar, que comienza desde la zona de parking, una intermedia de brezales y una superior de quejigal. Los pinsapos en las zonas más bajas se mezclan con pinares, encinas y quejigos, para dar paso a un bosque espeso de pinsapos, salpicado de tejos. Los brezales (bosque alpino mediterráneo) domina hacia las cumbres del pico del Jarro y de la Cruz, para dar paso en el altiplano que corona el peñón de los enamorados al espléndido bosque de quejigos centenarios.


En las siguientes entradas os hablaré de la vegetación que podemos encontrar y del resto del sendero hacia el pico Torrecilla, desde el peñón de los Enamorados, que hace de cruce de caminos.

El pinsapar:




Pinsapos intercalados con quejigos:

Paso del pinsapar al brezal:


 El brezal:

El quejigal: